15.6.09
Entre Europa y floreros
21.5.09
Tabula rasa
Nada poseemos con certeza excepto nuestro pasado. Lo escrito en este blog me acompañará. El edificio doctrinal de la doctrina-libertad se desnaturaliza. Suena a despedida, asentid con la cabeza, no es la primera vez, pero prefiero ser buena anfitriona y persistir en la memoria en forma de recuerdo amable. En previas despedidas el cielo oscurecía, en esta no. Se cierne el claro con su imperfección matemática. Me he dejado llevar por un camino repleto de cambios e incidentes. Y ahora lo que me sostiene está fuera, un trabajo de investigación que ya no puede esperarme más. Ha tenido que venir una imposición académica a recordarme en qué cosas merece la pena llevarse la vida. Como si ser madre no llenara una vida, dedico al trabajo -en polifacéticas vertientes- casi sesenta horas semanales o más, a todas luces más horas de las saludables y menos de las necesarias. No sé cuántas opiniones he versado aquí, todas sinceras -o sea veraces para mí- y no libres de cierta duda angustiosa. Hubo vivencias desesperanzadas y conceptos denostados como la fidelidad y la constancia. Muchos lectores emigraron, aunque por fortuna nunca he esperado nada de mis visitantes, ni pretendí atrapar a nadie. Empato con los lectores fugitivos. Sé que nunca seré alguien digna de ser retenida en la memoria, no lo seré en la de aquellos que me son totalmente ajenos. Ayer hablaba de la vida y de cómo nacer se ha convertido ya en hazaña. Vivimos en tiempo de crisis, pero en tiempo de cierta paz, todavía podemos levantar un signo ardiente por el futuro. Futuro que anhelo satisfecho al tirar del hilo, reviviendo en él ya ciertas escrituras fascinadoras. La regularidad en el sufrimiento me ha otorgado un plácido alivio. Jamás esperaré ya una primavera del amor ni un paseo por debajo de los castaños en flor. Ciertas cosas buenas se han ido al traste. Como las terrazas en el mar. O un convertible rojo en Nevada. Y ya no siento pena, el círculo ardiente que rodeaba mi garganta emergió en forma de vaho helado. Y saludo la perfección del momento de la extinción. Se consuma -por fin- el cese de un espejismo y el adiós cumple la belleza más inspirada y plena, mientras el eco se disipa. El viento arrasa los campos de narcisos, y el nuevo aire es tan respirable que duele. Me dijeron que yo luchaba por la libertad. Tal vez luchaba por un disparate. Lamenté con Jeremías... Quomodo sedet sola civitas. Lanzo el dado del Rubicón.
Eureka*
*Y yo no tengo tiempo que perder, hay mucho que poner a salvo, Europa y más acá.
20.5.09
La vida
Eureka
19.5.09
Hay que ver este vídeo
Que yo cuelgue este vídeo no significa que suscriba la totalidad de su contenido, sino que creo que recoge algunas reflexiones interesantes a las que cabría prestar algo de atención. Es una pequeña lección de economía, by Huerta de Soto.
Eureka
17.5.09
Absurdos e iluminados
[Atención, puede que en este post haya un pequeño spoiler de la película...]
Retahílas de crasos errores. El de los meteorólogos de aquí y de allá asegurándonos que este fin de semana iba a llover en Barcelona sin parar. Mapas del tiempo cubiertos de nubes y rayos. Es una ciencia inexacta la suya, por suerte ayer me puse en manos de la divina providencia y me aventuré a un baño de mar, el segundo ya esta temporada. Por la noche brindé por el Éxito (2), aunque me he enfadado hoy con los alborotadores (què està passant aquí? què fan els mossos? què passa culerada? tal vez no estaría de más que alguien nos diera unas lecciones de urbanismo, ley y orden), en fin, yo lo celebro tranquila en casa con un traguito de vodka, puede que en honor al bielorruso-noruego Alexander que ganó merecidísimamente en Moscú un concurso de canciones que sólo seguimos los nostálgicos y los eurofans. La pegadiza canción del violinista enamorado de un cuento de hadas... y con los dasdivanya de fondo, mientras seguía en RAC1 el relato de las celebraciones, daba el último repaso a la edición ya pringosa de arena y cremas de El Mundo de ayer, en cuya contraportada el verborreico-sectario ex ministro de justicia, López Aguilar, nos torturaba con una sarta de mentiras y ataques gratuitos al PP (y yo digo, que pregunten sobre qué falsedades está construyendo medias-verdades-falsedades en las Canarias), y como ejemplo del mal funcionamiento neuronal del candidato socialista a las europeas esa sorprendente y estúpida afirmación "responsabilizo al PP de lo que suceda en Eurovisión". Deberían prohibirse las campañas electorales por decreto por atentar contra la salud mental del ciudadano. Sueño plácido, y hoy mañana de piscina y luego aperitivo un tanto excesivo, y a riesgo de dejar mi piel del color de las gambitas a la plancha que nos hemos preparado para el almuerzo, me he dejado caer en la errónea tentación de ir al cine a ver Ángeles y Demonios. Pesada, aburrida, violenta gratuitamente, poco creíble e infumable. Sólo las ganas de un argumento rocambolesco, de mala literatura y la distancia harían digeribles los libros de Brown. Ahora bien, si la versión cinematográfica de El Código Da Vinci fue una pesadez superior a la obra original impresa, produce vergüenza ajena la parafernalia con que se reviste esta sucesión de crímenes sangrientos en ambientación vaticana. El viejo recurso de la confrontación razón-fe y el uso de una seudociencia como excusa para deslegitimar a la Iglesia Católica, que es en el fondo el quid del asunto. Mega-aburrimiento. Si pretendían una película de aventuras a lo Indiana Jones, diremos que el camarlengo (correcto el guapo y fanático Ewan McGregor) no da la talla, a pesar de la autoinmolación. Ya sabía que no cabía esperar mucho rigor de una narración basada casi en el copypaste aleatorio que tiene como meta encajar una trama a caballo entre lo caballeresco y el misterio, donde quepa cualquier efectismo. Añadamos a esto personajes previsibles, el bueno de Langdon (Tom Hanks), atlético y bronceado catedrático de simbología religiosa en Harvard, quien por cierto dice la única frase ingeniosa de la película, cuando el pintoresco jefe de la policía romana le pregunta si es anticatólico, Landon responde: “No, soy antivandálico”, en alusión al Papa Pío IX, que ordenó que se practicara a las estatuas vaticanas la mutilación de sus miembros viriles, que fueron posteriormente cubiertos con hojas de parra, por considerar que incitaban a la libinosidad… Eso sí, como es prescriptivo en estos casos, el nombre de Galileo Galilei no tardará en aparecer. Yo me pregunto qué pensará el sabio toscano esté donde esté, y qué haría con Brown si de pronto levantara la cabeza. Además de usar su nombre en vano, se crean ridículas teorías sobre símbolos y señales para justificar tramas paralelas cuyo fin es destruir a la Iglesia. El desenlace es tan excesivo que no hace más que confirmar que la película es un despropósito. Y de los doblajes mejor ni hablar. Si por mí fuera convertiría esta film en antimateria, esa preciosa palabra que contiene tanto misterio, que con apenas un gramo puede generar la destrucción total, tal vez el gran misterio de la vida. Dios. En fin, si se trataba de desprestigiar a la institución de la Iglesia Católica, no se consigue el objetivo se mire por donde se mire. La fe es un don, y la Iglesia da un sentido a esa fe, más que con su doctrina, con sus referentes morales, su ejemplo y sobre todo los pastores que entregan generosamente a servir su vida a los demás. Es cierto que el dogma ha dañado a la Iglesia, no hace falta que me lo recuerde un manipulador escritor de best-sellers, ha habido Papas que han perseguido a los librepensadores, pero hay algo que me dice que los pilares de la Iglesia no caerán. Ya me he puesto trascendente y no quería… Tal vez nunca se descubra el misterio del origen de la vida, porque descubrirlo sería tener pruebas de la existencia de Dios, y ¿no sería ese descubrimiento algo que condicionaría por completo el discurrir de la vida de todos? La grandeza del orden sobrenatural siempre nos superará, las instituciones creadas por los hombres serán imperfectas como lo son los hombres, siempre. Estamos en otro orden, y aquí nos entretenemos ajenos a la verdad, inconscientes de lo realmente decisivo, ¿y qué? Lástima que la maldad exista. En la película de hoy hay mucha maldad y crueldad en un entramado totalmente absurdo, ni siquiera hay moraleja. Sucesión de clichés y ni rastro de iluminaciones, aunque es cierto, es interesante y no exenta de acidez la recreación de los archivos vaticanos. Al final la muchedumbre aclama ante la fumata blanca (por cierto, curiosa la cantidad de banderas españolas que aparecen a lo largo de la película en las escenas de la plaza de San Pedro), un retrato de la masa de fieles sonriente y extasiada ante el nuevo Papa, señalando su desconocimiento de los entresijos, cebándose en una supuesta estupidez multitudinaria, la ignorancia del vulgo, otro engañoso lugar común. En suma, hechos sangrientos y disparatados que se suceden, y unos iluminados llamados Dan Brown y Ron Howard que han tomado el pelo a lectores y espectadores sin ningún pudor. Por cierto, salgo del cine más católica que nunca, lo mío que no lo toquen, y menos de esta forma tan zafia.
Eureka
Na-Zdrovie

Se pronuncia nasdrovia, con prosodia sobre la "o", la "s" sonora, la "r" arrastrada y la "v" fricativa. Una palabra maravillosa que usan los rusos para brindar. Dedicada a los barcelonistas. Ya vamos por el doblete. Últimamente no pasamos por este blog para leer cosas trascendentes, ¿o sí? Traguito de vodka, y con esa deliciosa fonética rusa. NA-ZDROVIE.*
* Un secretito: Xavier Sala-i-Martín y otros han organizado una farra ahora mismo (noche del sábado al domingo) en Luz de Gas. Qui pugui anar... ja ho sabeu, aquest nit festa grossa.
Eureka
15.5.09
Extenuación
Del doble rasero. Del retroceso. De las regresiones. De que los que denuncian algo denunciable -la calidad educativa- lo hagan empleando una denigrante imagen de unos niños. ¡Niños! Y de que los que se arrogan la defensa de los derechos de esos niños sean los mismos que usaron a otros niños para otros fines, nada inocentes -promocionar las selecciones catalanas-, ellos, los que con fondos públicos financian la compra de silbatos para provocar en un campo. Si el himno de unos es silbable, el de otros no puede ser sacrosanto. Tomando nota. Va por todos. Harta de que los catalanes paguen los platos rotos siempre. Un estadio donde el 70% de los que silban están identificados como vascos, el enemigo público lo constituye el otro 30 %, y aunque fueran anécdota, son catalanes... Sospecha. Las puñeteras fronteras mentales. Los odios que se retroalimentan. Catalanes, el blanco perfecto. Vaya usted a saber por qué. Les gusta el lío. ¿A quiénes? Los medios, cuarto-quinto-sexto poder que ya no es contrapeso a la injusticia y al abuso. El cuarto poder que es poder en sí mismo y fomenta el lío. El lío siempre. El ruido. Malditas banderas, las de unos y las de otros. Maldita interpretación de la historia. Harta de los que dan libertad a niñas para que puedan comprar la píldora del día después, ¡las niñas! ¿En qué pensáis mis hijitas? Aprended a ser libres. Eso no es libertad. Píldora... ¿después de qué? Añoranza de niñez, no renunciéis a ella tan pronto. Niñas, muñecas, libros, canciones, bicicletas... El sexo demasiado pronto lo estropea todo. Sexo, misterio, sexo, magia. Pero hay que entenderlo para que no lo estropee todo. No, niñas. No sabéis, no podéis saber. Y si os empeñáis, niñas... El condón, el defenestrado condón, salud y seguridad conceptos en desuso, como el condón, denostado ¿por el macho? La mujer humillada. Lo decía yo, retroceso. El farmacéutico prospera, 20 euros la pastilla para que la niña no traiga niños al mundo. Hormonas travestidas de fármaco y políticas de natalidad. ¿Dónde? Mis niños. Os quieren regalar ordenadores. Burbujas. Os llenan la mente de ficciones. ¿Vuestro cuerpo? ¿Vuestros padres? ¿Seréis libres? Nunca vi usar la palabra libertad tan en vano, desgastada y raída por el uso, por el mal uso. Qué privilegio para soñarlo el ser niña siempre y jugar al sol. Niñas. Crecer, ¿para qué? Problemas de adultos. Decadencia. Pobreza. Quiero un coche nuevo. Lustroso. Que pierdan dinero los fabricantes si hace falta. Me lo merezco, un coche flamante con tracción a las cuatro ruedas. Prescripción gubernativa del mago de la chistera. Que pierda el fabricante, que pierda alguien, pero yo quiero mi coche nuevo. Y luego irme de vacaciones. Tendré que cambiar mi destino. Lo dice Zapatero. Vayamos a Canarias, pero antes de noviembre, que es cuando caduca la oferta del presidente. ¿Sólo para residentes? ¿Votantes? ¿Campaña electoral? Haberlo dicho antes. ¿Nos aburrimos? Pues vamos a empezar a contar, 1, 2, 3, muy bien hijita, sigue así hasta los 4 millones, con sus seis ceros, pues ahora imagina, son personas y ¿dónde están? ¿Alguien los ve? Cero, cero mensajes recibidos, cero correos electrónicos, cero respuestas, cero en todo, las señales que certifican la soledad, ceros que aparecen sólo a la izquierda en las cuentas corrientes. Si con suerte no aparecen en rojo centelleando y recordando lo pobre que es una. Extenuación, ¿me comprendéis?
Eureka
14.5.09
¿Modelo lingüístico?
Y prescriptivo (escuche bien, señor Zapatero): fuera ordenadores de las aulas, que la pantalla tonta hace tiempo que dejó de ser la TV, y no podemos permitir que la generación que ahora sube se idiotice todavía más. Ya hemos perdido muchos años, y hemos padecido demasiado tiempo la inacción gubernamental en este asunto. Las mentes surgen en el caldo de cultivo del esfuerzo, en gastar cuadernos haciendo problemas y ecuaciones y en destrozar libros de filosofía con subrayados y anotaciones. Vieja escuela y hábitos del pasado. La mente es la herramienta a cultivar, no es que debamos lamentarnos de la fuga de cerebros, es que a este paso no habrá ni cerebros... Soy dura, ¿eh?
13.5.09
El éxito (I)
E u r e k a
Hacia la enormidad
Más allá de las estrellas existe un mundo interesante a millones de años luz poblados de almas, ¿cómo será el aire en ese lugar? Tal vez hoy se estén cantando allí estos versos de Antonio en su lucha de gigantes, con su aterrante posibilidad:
Lo cerca que ando de entrar
En un mundo descomunal
Siento mi fragilidad
Vaya pesadilla corriendo
Con una bestia detrás
Dime que es mentira todo
Un sueño tonto y no más
Me da miedo la enormidad
Donde nadie oye mi voz
A estas horas su voz ya se ha escuchado en todos los rincones, obituarios, emociones reivividas. Los músicos no simulan, la risa les estalla, el horror les supera, sitúan el mundo fuera del mundo y nos lo regalan. Destruyen limitaciones en compás, mientras la realidad está llena de Trajanos empeñados en marcar los límites del imperio. Y los criminales que pasean con cara de no haber roto un plato. Me apetece más ser una turista exótica de paso por el mundo, y a ser posible empezar esta noche a celebrar el triplete blaugrana. ¿Estáis todos bien?
I en l'amor és brau i en el joc fidel...
Eureka
12.5.09
11.5.09
El tiempo y la atmósfera
Hija, no hables con extraños. Ni te metas por callejones sin iluminar. Los pasillos de la vida, laberintos, es no decir gran cosa porque nunca se sabe cuándo tendrá lugar un accidente, ni dónde el paso en falso de consecuencias funestas. La palabra amor pierde su significado ahogada en la heterogeneidad de sentimientos verbalizados. Salvo cuando pasan las décadas y la forma de amar se torna desbordante. Incomunicable de tanto dolor de amor. No son pecadores miserables. No es la sacrosanta culpa. Es más cobarde el hombre, lo es el que manda rosas amarillas a Ellen Olenska, pero la deja partir sola a Europa. El rastro de la condesa se desvanece, como la muerte, en su franqueza irreversible. Lo es el hombre que baudelaireanamente dice adorar a una mujer y busca para sí un lugar en el mundo que esté fuera del mundo. El hombre que es tanto creyéndose nadie en la nada, que se deja dominar por la estructura formal del calendario, traficando con sueños otoñales para confundir a la mujer que él imagina del todo entregada. Habita el cobarde en los reinos circulares de la atmósfera cargada, quién sabe si en retumbos alcohólicos. Ella ahonda en preguntas impertinentes, sueña con él instantes livianos donde no cabe la complejidad del dolor. Manejan el lenguaje del acercamiento, aunque siempre acaban retirándose antes del roce de la piel. Ninguno mejora posiciones con el paso del tiempo. Él busca un otoño que rehuye veloz su deseo. Una historia como tantas que parece no tener fin, hasta que arbitrariamente el público suplique cambio de tercio. Nadie desea un final interpretativo. Hechos*. Una corriente de aire frío que anuncia un paso más, aunque sea a destiempo. Belleza física. Belleza moral. Redención.
Eureka
* Your deeds are more important than your words.
9.5.09
Cuando nadie me ve
Lo hacemos mejor los europeos, lo dice el cartelito de la farra interinstitucional que a estas horas se estarán corriendo en la Bruxelles de Brel en un lugar de nombre tentador... y no hablo de sexo, aunque seguramente también, es nuestro estilo de vida. Lo es. Rigideces o flexibilidades al margen, conservadurismos, liberalismos o socialismos, una forma de vivir, una suerte de poso en el alma, por mucho que alguien aliente la desconfianza mutua entre unos y otros hiperbolizando los clichés. Lo hicieron los checos (esquizofrenia euroescéptica) nada más llegar a la presidencia del Consejo este año. Europa no tiene que demostrar nada, ni hace falta que exhiba los méritos de su vetustez ni que reniegue de los logros de la postmodernidad. El enemigo enmudecerá. Ilustración y arte y piedras y poetas y filósofos y palabras que resuenan, y calles que rezuman tanto que nunca dejaremos de ser. Hemos sobrevivido a decenas de trincheras y hemorragias internas. Europa es más que una fábrica de ilusiones. Yo soy europea cuando leo a Zweig, a Verlaine, y también cuando rezo. Habla Steiner de la confluencia de la razón y la fe, Atenas y Jerusalén. Lo somos además todos cuando echamos de menos a Montesquieu. Lo soy cuando canto en falsete O mio Babbino Caro de Puccini en la ducha... o si canturreo en la cama perezosa Elle était si jolie de Barrière. Es que si no existiera Venecia habría que inventarla, y la biblioteca Bodleian de Oxford. Y cómo haberse perdido la extasiante sensación que produce la Pasión según San Juan de Bach... o fantasear con estar en París con el hombre que amas. Aunque ese hombre no exista. París sí. Soy europea en la piel. Soy europea hasta cuando nadie me ve.
Eureka
8.5.09
Solteros y empleados públicos
El burócrata nunca regala una sonrisa. Si la recibe en sueños es de buen augurio. Al empleado público le da un ardite la sonrisa del contribuyente y el augurio si me apuran. Eligió el gris como color para la cubierta de su vida. El soltero se dejó tentar por suerte parecida. A diferencia del funcionario, el soltero sonríe en público, sonríe artificialmente con afán exculpatorio y destilando omnipotencia. Nunca admitirá que el color gris de sus cubiertas lo eligió alguien por él. El que no es soltero ni empleado público le envidia al primero su libertad de movimiento y al segundo la ausencia de ella. Hay un gusto generalizado por la prosa insulsa. Ya no me preocupan la incongruencia ni el galimatías. Me quedo en el andén de la mano de la despreciada sonrisa, mientras unos y otros se enredan en la gama de grises.
7.5.09
Esclat primaverenc
Avui, no sé per què, m'he llevat pensant en català i visualitzant un melindro amb xocolata negra, i sóc jo, no us penseu, la mateixa, però avui escric en català, crec que per primer cop al bloc. Dormir? Gens avui, la perllongació del neguit del triomf in extremis del Barça em fa voltar pel llit, i... l'absència de la petita en colònies. No és estrany. Em descobreixo de matinada suada, i avui matino molt, més que mai, quan tots els veïns dormen encara en dejú surto al balcó a regar l'arbret a vessar d'esqueixos, signe d'arrelament profond, i les flors, que s'eixamplen amb soltesa en aquesta època. Aquests dies tinc pensaments de color blanc i lil·la a a la terrassa, no és casual. Veig la meva terrassa plena de vida i en activa mutació. Reviso la capsa dels cucs de seda de la meva filla, ja m'he acostumat a agafar-los amb els dits per netejar els residus i posar-los morera fresca, són llefiscosos, però els hi agafes una mena d'afecte. En teníem cinc, un va morir dissabte passat, dos ja han metamorfosejat en crisàlides, els altres dos tenen els dies comptats en forma d'eruga. Han fabricat una seda no pas blanca ni taronja, han escollit el groc intens, el color de la bona fortuna a l'Orient, dins els cucs dormen plàcids. Potser aquest cap de setmana ja tindrem alguna papallona nova, fan un gran esforç per sortir, com nosaltres quan naixem. Tot això m'entreté en divagacions senzilles, mentre penso en els melindros, i sí, m'he cruspit mitja dotzena ben sucats en xocolata rebaixada amb llet tèbia. Després canvio l'aigua de la peixera on el nostre "Naranjito" reconeix el moment en què les volves del seu menjar pudent cauran sobre l'aigua neta i oxigenada, aboca el musell cap amunt per fer-me entendre que té gana i sap el que ve ara... destrossa així la llegenda dels peixos desmemoriats. Al despatx, abans de començar la feina, deixo sonar una estona la música de Glass, ho admeto, estic "glassejada", aquest músic ha connectat perfectament amb mi. Ja fa molts dies que va esclatar la primavera, però només de bon matí una se n'adona -enmig del silenci i la puresa especial de l'aire i el sol naixent- de la magnitud de les mutacions vitals. Porto a la motxilla trenta-vuit primaveres amagades a l'indret de la desmemòria, de petita també vaig tenir cucs de seda i peixos i ocells i gats i gossos. Els animalons ens porten la natura a casa i ens recorden que a ells no els calen calendaris, ni agendes ni alarmes. Viuen, muten i moren. Per què caram nosaltres ho fem tot tan complicat?
















